CAPITULO 10
VIAJES ASTRALES
El hombre es un trío de Cuerpo, Alma y
Espíritu. El alma es el mediador entre el espíritu y el cuerpo. Un alma se
tiene, un Espíritu se es. El Intimo es el Altísimo dentro de nosotros. El
Intimo es el espíritu. El testamento de la sabiduría dice; "Antes de que
la falsa aurora apareciera sobre la tierra, aquellos que sobrevivieron al
huracán y a la tormenta alabaron al Intimo, y a ellos se les aparecieron los
heraldos de la aurora. Entre el hombre terrenal y el Intimo está el alma. El
alma tiene un cuerpo ultrasensible y material con el cual viaja a través del
espacio. El cuerpo del alma es el cuerpo astral. Así pues el cuerpo astral
tiene algo de humano y algo de divino.
El cuerpo astral tiene su ultra fisiología y su
ultra-patología íntimamente relacionadas con el sistema nervioso gran simpático
y con nuestras glándulas de secreción interna. El cuerpo astral está dotado de
maravillosos sentidos con los cuales podemos investigar los grandes misterios
de la vida y de la muerte.
Dentro del astral está la mente, la voluntad y
la conciencia.
Nuestros discípulos deben aprender a salir en
cuerpo astral.
Esto que estamos enseñando en este capítulo es
una tremenda realidad. Desgraciadamente los hermanos de todas las escuelas
espiritualistas ignoran totalmente el uso y manejo del cuerpo astral.
A nosotros nos da dolor ver a los hermanos de
las distintas organizaciones tan ignorantes sobre el uso y manejo del cuerpo
astral.
Los hermanos de las distintas escuelas
espiritualistas viven en el astral con
conciencia dormida. Cuando un hermano entra en la senda, los tenebrosos del
sendero lunar suelen atacarlo durante el sueño. Los hermanos de la sombra
asumen la figura del Gurú para extraviar a los discípulos. Ahora debemos
comprender que es un delito no enseñar a los discípulos el uso y manejo
práctico del cuerpo astral. Es necesario que los discípulos despierten su
conciencia durante el sueño para que puedan defenderse de los ataques
tenebrosos.