CAPITULO 64
ORDEN DE LAS REUNIONES
Las reuniones deben hacerse con orden y
veneración. A los instructores nadie los debe llamar maestros sino
"amigos", sólo el Cristo interno es maestro. El movimiento gnóstico
es impersonal y de humildes obreros. Rechacemos todo personalismo, no aceptemos
mandones, nadie es más que nadie, entre nosotros todos somos obreros, albañiles,
mecánicos, agricultores, escritores, médicos, etc.
La idolatría por el becerro de oro quedará
abolida en la era Acuaria y en el movimiento gnóstico la rechazamos. Un Dios
del fuego nos dice; "En la era Acuaria el capital será decapitado",
ese gran ser mora en el estrato ígneo del planeta. En la nueva era no habrá
intelectuales, son peligrosos por su barbarie y perversidad, evitad el trato
con ellos. En la nueva era no habrá ricos ni pobres, sino obreros dignos y
decentes de la gran obra, eso es todo.
No aceptamos títulos de nobleza, ni
altisonantes títulos de doctor, licenciado, Gurú, maestros, hermano mayor,
avatara etc. entre nosotros, todos somos
amigos, acuario es la casa de los amigos.
Toda reunión debe comenzar con el estudio y
comentario de alguna parte de esta doctrina. El único maestro es el Cristo
unidad múltiple perfecta, los hombres somos más o menos imperfectos.
Yo el autor de este libro no soy maestro de
nadie y suplico a las gentes que no me sigan, soy imperfecto como cualquier
otro, es un error seguir a alguien imperfecto, que cada cual siga» a su Yo
Soy.
Cuando se forme un nuevo santuario debe darse
parte a los directores generales del movimiento gnóstico, así recibirán apoyo,
así serán protegidos, nosotros ayudamos siempre a todo aquel que lo pida.