CAPITULO 8
LA INICIACIÓN
Al salir del Edem, el hombre cayó en el abismo,
de ese abismo no hubiéramos podido salir sin la ayuda de un Salvador. Entre el
Edem y el abismo, están los guardianes de la Luz y de las tinieblas.
Los guardianes del Edem, guardan el camino del
Árbol de la Vida.
Los guardianes del abismo, son los tentadores
luciferes.
Cuando salimos del Edem entramos en los abismos
tenebrosos de la naturaleza. De esos abismos solo podemos salir por medio de la
Iniciación Cósmica. Toda iniciación es un nacimiento Espiritual.
El que quiera Nacer, tiene que entrar en el
vientre de una mujer para gestarse. Así tiene derecho a nacer el que quiera
nacer.
La iniciación es totalmente sexual, si queremos
nacer necesitamos practicar magia sexual con la mujer. La clave de la magia
Sexual es la siguiente: "Introducir el miembro viril en la vagina de la
mujer y retirarnos sin derramar el semen".
Este es el acto sexual que usan las criaturas
que viven en el Edem. Cuando estamos entre el vientre de la madre,
desarrollamos: órganos, sentidos, vísceras, glándulas, etc. Cuando estamos
practicando la magia sexual, estamos en proceso de gestación sexual espiritual,
desarrollando las flores del alma. Así despertamos el fuego del Espíritu Santo,
y nos convertimos en Maestros.
Así dentro del vientre de la gran madre, nos
gestamos como Dioses. Así despertamos el Kundalini y nos convertimos en Dioses.
Cuando el hombre eyaculó el semen, se hundió
entre el dolor y perdió sus poderes ocultos. Al eyacular el semen, la
conciencia humana se hundió entre los infiernos atómicos de la naturaleza, ese
es el reino de los luciferes. Toda la humanidad mora en el abismo.
Uno, solo se da cuenta de que mora en el
abismo, cuando esta para salir de él. Del abismo solo podemos salir por medio
de la Iniciación. Existen 18 Iniciaciones. 18 nacimientos cósmicos.
Existen nueve iniciaciones de misterios menores
y nueve iniciaciones de misterios mayores.
La Iniciación es tu misma vida. La Iniciación
es de la conciencia y del sexo. Nuestra conciencia es una centella desprendida
de la gran conciencia cósmica. Tuvimos conciencia mineral, vegetal y animal.
Ahora tenemos conciencia humana. Mas tarde tendremos conciencia Angélica,
Arcangélica, Serafínica, etc. Decir esto es bueno, esto es malo, resulta cosa
fácil. Tener conciencia de lo bueno y de lo malo es muy difícil. Decir que 2 y
2 son 4, es muy fácil.
Tener conciencia de que 2 y 2 son 4 es cosa de
Dioses. El borracho sabe que beber alcohol es malo, pero el borracho no tiene
conciencia de que beber alcohol es malo. Si el borracho tuviera conciencia
consciente de que es malo beber alcohol, preferiría colgarse una piedra de
molino al cuello y lanzarse al fondo del mar, antes que continuar en el victo
del alcohol.
Nuestra conciencia va despertando a estados mas
elevados del Ser y de la vida. El conocimiento que no se vuelve conciencia, de
nada sirve. Millones de estudiantes espiritualistas estudian nuestras obras. El
conocimiento intelectual de las verdades escritas, de nada sirve lo importante
es tener conciencia de estas verdades.
Millares de estudiantes espiritualistas creen
tener conciencia de las verdades que han leído; pobres seres... Se equivocan...
Solo tienen conciencia de esas verdades los
grandes Maestros de Misterios Mayores.
Los estudiantes de las escuelas espiritualistas
son loros que repiten lo que leen, eso es todo. Así pues, lo importante es el
despertar de la conciencia. El intelecto es una función del alma animal.
La conciencia es una función de Dios. Existe
una montaña, el fondo de ella es el abismo. El que quiera salir del abismo
tiene que escalar la montaña. Existen dos caminos para salir a la cumbre. El
primer camino va dando vueltas espirales a la montaña, así se llega a la
cumbre. El segundo es el camino angosto, estrecho y difícil, que en línea recta
llega hasta la cumbre.
Por el camino espiral en forma de caracol sube
toda la humanidad doliente.
Por el camino angosto solo suben los Iniciados.
El camino espiral es muy largo. El camino estrecho y difícil es mas corto. Este
último es el camino de la Iniciación.
Antiguamente existieron grandes Escuelas de Misterios. Existieron los misterios
dé: Egipto, Eléusis, Troya, Roma, Cartago, Babilonia, de los Aztecas, Incas,
Druidas, etc. Entonces solo podían ingresar a la iniciación, los sacerdotes de
las castas privilegiadas.
Nuestro Señor EL CRISTO, abrió el sendero de la
Iniciación públicamente para todos los seres humanos.
Todo el drama de la pasión del Señor se
representaba dentro de los templos de Misterios. Lo grande que hubo en El
Cristo fue haber representado este drama públicamente sobre las viejas calzadas
de Jerusalem. Así Él abrió las puertas del templo para todos los seres humanos.
"Pedid y se os dará". "Golpead y se os abrirá".
"Angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la Luz, y muy
pocos son los que la hallan". "De mil que me buscan uno me encuentra.
De mil que me encuentran, uno me sigue. De mil que me siguen, uno es mío".
Cuando llegó la edad negra, se cerraron las
escuelas de misterios en el mundo físico. Ahora tenemos que buscar esas
escuelas, adentro, muy adentró de nuestra propia conciencia. Solo pueden
ingresar a los misterios mayores aquellos que hallan subido los nueve escalones
de los misterios menores.
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La gente se acuerda del hijo de Dios, pero no
se acuerda del hijo del hombre. El Divino Maestro es Dios y hombre. El divino
Maestro abrió el camino de la iniciación a todos los seres humanos. Él tuvo que
recorrer el camino, para abrirnos el camino a todos. Él fue hombre perfecto, Él
fue Dios.
La senda de perfección es terror de amor y ley.