CAPITULO 55
EHECATL DIOS DEL VIENTO
Ehecatl Dios del viento entre los Aztecas,
intervino en la resurrección del Cristo Jesús; el día 3 entró en la tumba de
Jesús y clamó con gran voz: Jesús levántate de entre tu tumba, con tu cuerpo.
Ehecatl indujo en el cuerpo de Jesús la
actividad y el movimiento.
Ehecatl es un Ángel precioso, y espíritu del
movimiento: los señores del movimiento regulan todas las actividades del movimiento
cósmico; Los Aztecas rendían culto a Ehecatl (véase lámina) "Y el primer
día de la semana, muy de mañana vinieron al sepulcro las santas mujeres (en
cuerpo astral) trayendo las drogas aromáticas que habían aparejado y algunas
otras mujeres con ellas”.
El cuerpo físico de Jesús fue sumergido dentro
d» los mundos internos, quedó en estado de Jinas; la tumba quedó vacía. “Pedro
corrió al sepulcro y como miró dentro, vio solo los lienzos echados y se fue
maravillándose de lo que había sucedido". El cuerpo de Jesús fue tratado
con las drogas aromáticas y los ungüentos sagrados, luego penetró por la
glándula pineal astral del maestro, así quedó resucitado con su cuerpo, que en
estado de Jinas pudo hacerse visible y tangible a los discípulos de Emaús. “Y aconteció
que estando sentado con ellos a la mesa, tomando el pan, bendijo y partió y
dioles". Entonces fueron abiertos los ojos de ellos, y le conocieron; mas
él se desapareció de los ojos de ellos". A los once les parecía imposible
que Jesús hubiera resucitado, y cuando él se puso en medio de ellos, y les
dijo: Paz a vosotros. Entonces ellos espantados y asombrados pensaban que veían
espíritu; sencillamente porque les parecía imposible que un cadáver pudiera
tener vida; "Mas él les dice: ¿por qué estáis turbados y suben
pensamientos a vuestros corazones?". "Mirad mis manos y mis pies, que
yo mismo soy; palpad y ved; que el espíritu ni tiene carne ni huesos como veis
que tengo yo"; y para acabar de probarles que tenía cuerpo de carne y
hueso comió con ellos a la mesa".
Más tarde el maestro se fue para el Tibet
oriental.
Él enseñó y demostró, a la humanidad la
doctrina de la resurrección de los muertos. Practicando magia sexual, adorando
a la mujer, sabiendo querer, todo ser humano puede llegar a las elevadísimas
cumbres de la resurrección.
