miércoles, 26 de febrero de 2014

CAPITULO 13



CAPITULO 13

Nuestros discípulos gnósticos deben tener muchísimo cuidado con los impostores. En la república de Colombia el señor Israel Rojas R. jefe de la orden rosa-cruz antigua, juraba que un tal Bhekpati-Sinha, era un gran maestro de la India, discípulo de Ghandi, y miles de cosas más por el estilo. En Cali, un fanático se comía hasta las sobras de la comida del tal señor. Todos los espiritualistas de Colombia se arrodillaban ante el adorable impostor. Afortunadamente no faltan hombres inteligentes. A un discípulo nuestro se le ocurrió preguntar al adorable impostor sobre su dirección en la India. El impostor dio la dirección del yogui Sivananda. Hay un dicho vulgar que dice: más rápido cae un mentiroso que un cojo.

Bien pronto vino la respuesta de Thy Divine Life Society cuyo original en ingles está en mi poder, esa carta dice lo siguiente textualmente al traducirla:

Dr. Kattan Umaña Tamines.
Cali Colombia, S. A.

Adorable e inmortal Ser
Saludes y adoraciones.

Con relación a su amable carta y adjuntos. Esta para informar a sus buenas mercedes que el señor Bhekpati Sinha, mencionado en su carta no tiene conexión con las actividades de la sociedad de vida divina y me es desconocido completamente. El mundo es lo suficientemente ancho para contener a todos los hombres. El cuerdo o sabio tiene que discriminar dentro de sí, y por sí solo avanzar hacia su propia meta, buscando también la emancipación de los otros.

La senda espiritual es llamada precisamente la "senda del filo de la navaja”; está llena de obstáculos, por dentro y por fuera. Entre en el silencio de su propio corazón. Encarne al Silencioso o Intimo.

Quiera el todopoderoso bendecirlos a todos con paz, bienaventuranza y suprema beatitud. Con mis consideraciones y meditación en OM.

Vuestro,
Sivananda.

¿Dónde estaban entonces las facultades maravillosas del jefe rosa-cruz? ¿Pueden ser guías seguros semejante clase de ciegos?

Nosotros aconsejamos a los discípulos que no sigan a nadie. Que se sigan a sí mismos. Cada cual debe seguir a su resplandeciente y luminoso Ser interno. Cada cual debe adorar a su YO SOY.

Nosotros rogamos, suplicamos a nuestros discípulos que no nos sigan. No queremos secuaces ni seguidores. Hemos escrito este libro para que vosotros nuestros amigos, escuchéis a vuestro propio maestro interno, a vuestro resplandeciente YO SOY. Él es vuestro maestro, seguidlo a ÉL.

Cuidaos de tantos falsos Avataras que aparecen por estos tiempos.

Cuidaos de los impostores. Cuidaos de las tentaciones sexuales.

No asistáis jamás a centros espiritistas, los médiums pueden extraviaros de la senda fácilmente. Muchos discípulos se han caído horriblemente por estas tres peligrosas causas. Huid de estos tres graves peligros para que no perdáis vuestras iniciaciones y grados.
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