CAPITULO 13
Nuestros discípulos gnósticos deben tener
muchísimo cuidado con los impostores. En la república de Colombia el señor
Israel Rojas R. jefe de la orden rosa-cruz antigua, juraba que un tal Bhekpati-Sinha,
era un gran maestro de la India, discípulo de Ghandi, y miles de cosas más por
el estilo. En Cali, un fanático se comía hasta las sobras de la comida del tal
señor. Todos los espiritualistas de Colombia se arrodillaban ante el adorable
impostor. Afortunadamente no faltan hombres inteligentes. A un discípulo
nuestro se le ocurrió preguntar al adorable impostor sobre su dirección en la
India. El impostor dio la dirección del yogui Sivananda. Hay un dicho vulgar
que dice: más rápido cae un mentiroso que un cojo.
Bien pronto vino la respuesta de Thy Divine
Life Society cuyo original en ingles está en mi poder, esa carta dice lo
siguiente textualmente al traducirla:
Dr. Kattan Umaña Tamines.
Cali Colombia, S. A.
Adorable e inmortal Ser
Saludes y adoraciones.
Con relación a su amable carta y adjuntos. Esta
para informar a sus buenas mercedes que el señor Bhekpati Sinha, mencionado en
su carta no tiene conexión con las actividades de la sociedad de vida divina y
me es desconocido completamente. El mundo es lo suficientemente ancho para
contener a todos los hombres. El cuerdo o sabio tiene que discriminar dentro de
sí, y por sí solo avanzar hacia su propia meta, buscando también la
emancipación de los otros.
La senda espiritual es llamada precisamente la
"senda del filo de la navaja”; está llena de obstáculos, por dentro y por
fuera. Entre en el silencio de su propio corazón. Encarne al Silencioso o
Intimo.
Quiera el todopoderoso bendecirlos a todos con
paz, bienaventuranza y suprema beatitud. Con mis consideraciones y meditación
en OM.
Vuestro,
Sivananda.
¿Dónde estaban entonces las facultades
maravillosas del jefe rosa-cruz? ¿Pueden ser guías seguros semejante clase de
ciegos?
Nosotros aconsejamos a los discípulos que no
sigan a nadie. Que se sigan a sí mismos. Cada cual debe seguir a su
resplandeciente y luminoso Ser interno. Cada cual debe adorar a su YO SOY.
Nosotros rogamos, suplicamos a nuestros
discípulos que no nos sigan. No queremos secuaces ni seguidores. Hemos escrito
este libro para que vosotros nuestros amigos, escuchéis a vuestro propio
maestro interno, a vuestro resplandeciente YO SOY. Él es vuestro maestro,
seguidlo a ÉL.
Cuidaos de tantos falsos Avataras que aparecen
por estos tiempos.
Cuidaos de los impostores. Cuidaos de las
tentaciones sexuales.