CAPITULO 53
EL DIOS MURCIÉLAGO
En el edificio de bellas artes en México D. E,
encontramos una escultura Azteca del Dios Murciélago, (véase lámina) vamos a
hablar de él aunque los tenebrosos nos calumnien y califiquen de magos negros.
Esta escultura es un precioso símbolo Azteca de uno de los principales jerarcas
de la muerte. Los Ángeles de la muerte, trabajan bajo la influencia de Saturno
y desencarnan las almas de acuerdo con la ley del Karma, tienen como símbolos
al murciélago, la lechuza y la hoz; ellos sacan el alma del cuerpo y rompen el
cordón plateado que une el alma al cuerpo.
Las almas durante el sueño pueden viajar a
cualquier parte y volver al cuerpo gracias al cordón plateado. Los Ángeles de
la muerte cuando están oficiando asumen la apariencia esquelética, después de
su trabajo asumen hermosa presencia, realmente son Ángeles.
El Dios Murciélago mora en el centro del Edem.
Es un Ángel de la muerte, así como tiene poder para matar, también para sanar.
Los Aztecas formaban una cadena en forma de
herradura para invocarlo; los eslabones de esa cadena eran sueltos, nadie se
tocaba las manos ni el cuerpo y se abrían por los lados del altar, los
asistentes al rito permanecían llenos de respeto, en cuclillas, acurrucados.
El mantram ISIS era vocalizado por todos
en dos sílabas y alargando el sonido de cada letra así: Iiiii Ssssss Iiiii
Sssss, sosteniendo el sonido de cada letra lo más posible; la S suena como el
grillo (chapulín), ó como los cascabeles de la serpiente, tan sagrada entre los
Aztecas, esa es la sutil voz con que pueden hacerse maravillas y prodigios; el
mantram era vocalizado muchas veces seguidas. El sacerdote echaba entre un
bracero un sahumerio de caracoles marinos reducidos a polvo blanco; los
caracoles y el fuego sagrado se hallaban asociados internamente. Los
bracerillos se colocaban sobre una mesa, en el altar ardían dos lumbres
símbolos de la vida y de la muerte; el sacerdote vuelto el rostro hacia los
asistentes bendecía con un afilado cuchillo, y con su corazón llamaba al Dios
Murciélago; así asistía el terrible Jerarca de la muerte: este rito puede
practicarse hoy en los santuarios gnósticos.
El Dios murciélago puede sanar a los enfermos
si la ley del Karma lo permite, cualquier grupo de personas puede practicar
este rito para sanar enfermos graves. Este rito lo practicaban los Aztecas en
un templo de oro macizo el cual existe aun en Jinas.
A las pruebas, funerales del arcano 13 asiste
el Dios murciélago; cuando Jesús llegó al arcano 13 vagó entre los sepulcros de
los muertos, los terribles espectros de la muerte lo asediaron entre los
terrores de la noche horrible, los cadavéricos fantasmas de la muerte le
recordaron cosas horribles del pasado. Jesús tuvo que vencer al supremo consejo
de los Ángeles de la muerte, la lucha fue terrible pero Él venció, no tuvo
temor; Entonces el Anciano de los Días como un soplo terrible entró en Él, así
el Hijo y el Padre son uno, esto se realiza en el arcano 13; este proceso
siempre es igual en todo aquel que
recibe la Corona, esto pertenece a la segunda iniciación de los misterios de la
Fe y de la naturaleza.
"Te alabo Padre, Señor del cielo y de la
tierra, que hayas escondido estas cosas de los sabios y de los entendidos y las
hayas revelado a los niños" "Así Padre, pues que así agradó en tus
ojos".
"Todas las cosas me son entregadas de mi
Padre; y nadie conoció al Hijo sino al Padre; ni al Padre conoció alguno sino
el Hijo, y aquel a quien el Hijo lo quiere revelar".
