CAPITULO 25
LAS SIETE IGLESIAS
El Kundalini entra por el orificio inferior de
la médula espinal, que en personas comunes y corrientes se halla cerrado. Los
vapores seminales destapan este orificio medular para que la serpiente Ígnea
entre por allí. A lo largo de la médula existe el "canalis centralis"
y dentro de este canal existe otro aun más fino llamado en el oriente
Brahamanadi, dentro de éste existe un tercer canal todavía más fino. Ese tercer
canal es el Nadi chitra y en este Nadi existen siete flores de loto, esos son
los siete chacras. Esas son las siete
Iglesias de que nos habla el Apocalipsis de San Juan.
Conforme el Kundalini va ascendiendo por la
médula espinal, va abriendo cada una de las siete Iglesias. Estos siete chacras
parecen siete flores de loto brotando de nuestra columna espinal. Estas, flores
de loto cuelgan de la medula cuando la serpiente sagrada se halla encerrada en
la Iglesia de Efeso. Empero cuando la serpiente sube hasta el cerebro, estas
flores de loto se tornan hacia arriba resplandeciendo con el fuego sexual del
Kundalini.
Hay escuelas espiritualistas que les meten
miedo a los discípulos y les ponen millares de trabas y teorías complicadísimas
dizque para tener derecho a despertar el Kundalini.
En esta forma los tenebrosos cierran las
puertas del Edem a la pobre humanidad doliente.
Los discípulos caen desfallecidos ante tantas
teorías tan complicadas y difíciles.
En verdad, en verdad os digo hermanos míos que
para despertar el Kundalini y abrir la
primera Iglesia que esta en el coxis lo único que se necesita es PRACTICAR
MAGIA SEXUAL. "El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las
Iglesias. Al que venciere (es decir al que acabe con la fornicación) daré a
comer del Árbol de la Vida el cual está en medio del Paraíso de Dios". En
otras palabras, practicando magia sexual entrareis al paraíso para comer del
Árbol de la Vida”. Se necesita la paciencia, el sufrimiento y el trabajo, para
despertar el Kundalini y abrir la Iglesia de Efeso relacionada con los órganos
sexuales.
Las condiciones para abrir la segunda Iglesia
son: amor filial al Padre, y saber soportar con heroísmo las grandes
tribulaciones y pobreza, esta es la Iglesia prostática o de Esmirna.
La tercera Iglesia es Pérgamo y despierta con
la castidad total.
El que quiera despertar la tercera Iglesia no
debe comer comidas ofrecidas a los ídolos, teorías, intelectualismos,
cientifismos modernos, placeres, banqueteos, borracheras, etc. Esta Iglesia está
a la altura del plexo solar (estómago).
La cuarta Iglesia es Tiátira, esta es la del
corazón. Las condiciones de santidad que se necesitan para abrir esta Iglesia
son las siguientes; castidad, caridad, servicio, fe, paciencia y mucho amor.
Estas son las cuatro Iglesias inferiores de
nuestro Templo. Las tres Iglesias superiores están en la torre del Templo, esa
torre es la cabeza del ser humano. El Kundalini abre las siete Iglesias de
nuestra columna espinal. Las únicas condiciones que se necesitan para el
desarrollo evolución y progreso del Kundalini están escritas en los cap. 1, 2 y
3 del Apocalipsis de San Juan. Así pues todas las trabas y complicaciones
intelectuales que ponen los tenebrosos dizque para tener derecho a despertar el
Kundalini resultan sobrando.
La Biblia es la palabra de Dios. Sigamos ahora
con la torre del templo.
La quinta Iglesia es Sardis y está relacionada
con el chacra tiroides, esta es la Iglesia de la laringe. Cuando la serpiente
sagrada abre la Iglesia de Sardis entonces podemos oír en los mundos internos. Se abre el oído oculto, y hablamos
internamente el verbo de Luz y podemos crear con la palabra. La laringe es un
útero donde se gesta la palabra. El órgano creador de los Ángeles es la
laringe. Las cualidades que se necesitan para abrir esta Iglesia son:
vigilancia, arrepentimiento y buenas obras.
Cuando el fuego abre la sexta Iglesia llamada
Filadelfia, entonces despierta la clarividencia. Esta Iglesia se halla
relacionada con el chacra del entrecejo que parece brotar como una flor de loto
de la glándula pituitaria. La clarividencia nos permite ver el ultra de todas
las cosas, con ella vemos los mundos internos y los grandes misterios de la
vida y de la muerte. Las condiciones morales que se necesitan para abrir esta
Iglesia son: potencia sexual, veracidad, fidelidad al padre. Este chacra es una
puerta maravillosa y cuando se abre, vuela la blanca paloma del Espíritu Santo.
Cuando el fuego abre la séptima Iglesia llamada
Laodisea situada sobre la glándula pineal, entonces brilla la corona de los
santos en nuestra cabeza. Este es el ojo de Diamante, el de la polividencia.
El ojo de la omnisciencia. Cuando la culebra
sagrada ha pasado de la glándula pineal al entrecejo entonces viene la alta
iniciación.
Esta es la primera iniciación de misterios
mayores, en esta iniciación el alma, se une con el Intimo y nos convertimos en
maestros de misterios mayores de la blanca hermandad. Se necesita mucha
humildad para llegar a la unión con el Intimo. El Apocalipsis nos dice:
"Al que venciere, yo le daré que se siente conmigo en mi trono; así como
yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su Trono".
Cuando el alma se une con el Intimo, somos
vestidos con la Blanca túnica de maestros de misterios mayores. Brilla sobre
nuestro entrecejo la estrella blanca de cinco puntas, que arroja Luz, y
nuestras siete Iglesias resplandecen de gloria. Nosotros asistimos a esta gran
iniciación sin vehículos materiales de ninguna especie. Esta gran iniciación se
recibe fuera del cuerpo en los mundos Superiores, y el nuevo maestro recibe un
trono y un templo.
EL CRISTO nos vino a hacer Reyes y Sacerdotes
de la naturaleza según la orden de Melchisedek. El nuevo maestro surge desde
las profundidades de nuestra conciencia y se expresa a través de la laringe
creadora, el nuevo maestro es una potencia terriblemente Divina. "Y clamó
con gran voz como cuando un león ruge; y cuando hubo clamado, siete truenos
hablaron sus voces". Estos siete truenos son las siete notas claves de las
siete iglesias que resuenan en nuestra
columna espinal. "Y el Ángel que vi estar sobre el mar y sobre la
tierra, levantó su mano al cielo". "Y juró por el que vive para
siempre jamás, que ha criado el cielo y las cosas que están en él y la tierra y
las cosas que están en ella, y el mar y las cosas que están en él, que el
tiempo no será más".
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