miércoles, 26 de febrero de 2014

CAPITULO 8



CAPITULO 8

Así nos ha dicho el señor Jehová: "Yo siempre, te he ayudado. Yo siempre te ayudaré. Yo siempre ayudaré a todos aquellos que ya pasaron por las escuelas de los Baales". Los Baales son los tenebrosos. Todas las escuelas, organizaciones, logias, ordenes,  religiones y sectas de este siglo son del abismo. Esas son las escuelas de los Baales que comen en la mesa de Jezabel (la fornicación) y se alimentan de comidas ofrecidas a los ídolos, (teorías, intelectualismos, etc.)

Hay sectas donde las gentes resultan hablando lenguas, los fanáticos creen que el Espíritu Santo ha entrado ya en ellos. Esas son pobres victimas de entidades demoníacas que las poseen. Para recibir realmente el Espíritu Santo se necesita ser puro y casto, porque el que fornica peca contra el Espíritu Santo.       

Aquellos que se resuelvan ha echar sobre sus hombros la pesada cruz de la iniciación, se verán perseguidos y hasta odiados por los mismos hermanos espiritualistas, que diariamente viven platicando sobre la iniciación. Los hermanitos teosofistas, espiritistas, acuarianistas, etc., odian la castidad. La aborrecen porque son lobos vestidos con piel de oveja. Ellos defienden su querida fornicación con las más finas filosofías. Cuando se les habla de magia sexual, la rechazan inmediatamente porque para ellos no hay cosa mas querida que la fornicación.            

Si tú, hermano mío quieres echar sobre tus hombros la pesada cruz de la iniciación; No os dejéis entorpecer por las teorías de esas almas extraviadas. Todos esos tenebrosos crucificaron al Cristo.

Todos esos tenebrosos viven crucificando al Señor. Todos ellos esconden sus garras felinas entre guantes de terciopelo, sonríen dulcemente y hablan palabras inefables, sublimes, pero sus pensamientos están llenos de perdición.

"Hay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que sois como sepulcros que no se ven y los hombres que andan encima no lo saben".
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