CAPITULO 37
LA SAGRADA FAMILIA HUYE A EGIPTO
Habiendo nacido Jesús en Belén de Judá, tal
como lo habían dicho los profetas, se reunió el colegio de iniciados en el
palacio de Herodes, en un gran salón del palacio con el objeto de comunicarles
al monarca el nacimiento espiritual del Salvador del mundo.
Herodes era un hombre de mediana estatura,
cuerpo delgado y esbelto, rostro sonrosado y juvenil, vestía con túnica a la
usanza de la época y cubría su cabeza con brillante casco de guerrero.
Herodes sentado ante su mesa de trabajo,
escuchó el informe de los iniciados del templo, pero no creyó en él, no admitió
que Jesús fuese el Mesías prometido y lleno de argumentos rechazó indignado el
informe de los iniciados.
Jesús dijo a Herodes; "Tú eres Justiniano;
tú eres justo; lo que pasa es que nunca has gustado de mí". Entonces
Herodes lleno de ira habló al congreso diciendo: "No os comáis la
Luna". Con esto quiso decir Herodes que no se debería abandonar el culto
lunar.
Todas las religiones de raza son lunares, la
religión judía es lunar.
Herodes era totalmente conservador y como tal
defendía la tradición conservadora judía. Herodes defendía la vieja casta
sacerdotal del pueblo de Judá. Herodes rechazó al salvador del mundo.
Esta reunión en el palacio de Herodes fue
trascendental, en ese congreso iniciático, se anunció el nuevo periodo de
desenvolvimiento Solar Crístico del mundo. Herodes siendo manifiestamente
conservador se aferró al pasado lunar y a los prejuicios de raza, y no quiso
aceptar que Jesús era el Salvador del mundo. Este congreso de iniciadores resultó
un fracaso. Entonces Herodes mandó matar a los iniciados, ordenó a sus soldados
matar a los niños; a los iniciados se les llama esotéricamente niños, así pues
los niños son los iniciados que hizo matar Herodes. Los soldados anduvieron por
las calles de Belén matando a los iniciados; así se cumplió la profecía de
Jeremías, que dijo: "Voz fue oída en Rama, grande lamentación, lloro y
gemido; Rachel que llora a sus hijos; y no quiso ser consolada porque
perecieron”. Jesús logró salvarse y entonces huyó a la tierra de Egipto, esto
fue en el invierno y llovía mucho; Jesús tubo que soportar heroicamente las
inclemencias del tiempo. Cuando esto sucedía ya José y Maria eran ancianos,
ellos sufrieron mucho por su hijo Jesús. La Sagrada Familia viajó por tierra y agua
para llegar a Egipto.