CAPITULO 11
Muchas de las gentes que se meten en la gnosis
por lo común son tan vanas y necias que creen que esta es una escuelita cómo
cualquiera otra. Esas pobres gentes se equivocan lamentablemente, porque de la
gnosis se sale para Ángel o para diablo. Esa es la terrible realidad de estos
estudios. El que se mete a desarrollar poderes y no se santifica, se convierte
en demonio. El que quiere convertir la gnosis en negocio se convierte en
demonio.
La gente está acostumbrada a pensar de acuerdo
con mis intereses vanidades y prejuicios. Cuando uno entra en la gnosis tiene
que morir para vivir. Los intelectuales no sirven para estos estudios, esto es
muy difícil para ellos. Ellos quieren engordar la mente, y la realidad es que
hay que matar la mente, y luego resucitarla
transformada totalmente. Esto no lo entienden los intelectuales por eso
ellos no sirven para la gnosis, ellos no comprenden estas cosas. La gnosis es
una función muy honda de la conciencia.
Esto no se entiende con la razón ni con el
intelecto. Esto es cuestión muy profunda de la conciencia. Muchos hermanos
gnósticos están llenos de versatilidad, tan pronto están firmes y resueltos
como débiles y dudosos. Están en la gnosis y no están. Son y no son. Estos son
los anticristos, los que escuchan la palabra y luego escapan. Los que han
escuchado al Cristo y luego vuelven a las tinieblas porque la palabra les
parece dura. Esos son los que luego escandalizan a los hombres. Los traidores
perversos.
Esos son los judas que venden al CRISTO por
treinta monedas de plata. Cuando escuchan la palabra están llenas de fe.
Luego se dejan confundir nuevamente por las
tinieblas y vociferan contra la palabra del señor.
A esos tales mas les valiera no haber nacido,
colgarse una piedra de molino al cuello y arrojarse al fondo del mar.
"El espíritu es el que da vida; la carne
nada aprovecha. Las palabras que yo os he dado, son espíritu y son vida".
"Mas hay algunos de vosotros que no creen,
porque Jesús desde el principio sabia quienes eran los que no creían y quienes
le habían de entregar". Y dijo: por eso es que os he dicho que ninguno
puede venir a mí, si no le fuere dado del padre". Desde esto, muchos de
sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con ÉL".