martes, 25 de febrero de 2014

CAPITULO 20



CAPITULO 20

Esos que saben salir en astral, esos que saben arreglar sus cuentas en los tribunales del karma, esos que reciben las enseñanzas directas en los templos de misterios, esos que recuerdan sus reencarnaciones pasadas esos si saben, aunque no hayan leído jamás un solo libro de ocultismo. Aunque no sean, en el mundo sino pobres, analfabetas, aunque no sean más que tristes cocineros, o indios salvajes, esa es la gente que sabe verdaderamente.

Nosotros conocimos dos poderosos iluminados absolutamente analfabetos. El uno era un indio salvaje de la Sierra Nevada de Santa Marta, (Colombia). El otro era la poderosa Gurú Litelantes, gran maestra de la justicia kármica. Estos dos poderosos iniciados gozan el privilegio de poseer la conciencia continua1. En semejantes condiciones privilegiadas, éstos dos iniciados poseen conocimientos que jamás se podrían escribir, porque si se escriben se profanarían.

Los grandes Intelectuales que conocieron a estos dos Gurús, los miraron con desdén, porque estos iniciados no hablaban como loros.

Porque no estaban llenos de santurronería. Porque no eran intelectuales. Porque no andaban contando sus asuntos esotéricos.

Hemos conocido a otros que sólo despiertan conciencia esporádicamente, de cuando en cuando, esos no son sino simples principiantes en estas cosas. Lo importante es poseer la conciencia continua en el plano astral, para eso hemos dado practicas y claves en este libro.

El que no sabe salir en cuerpo astral concientemente, no sabe ocultismo aunque tenga el grado 33 en el "Club Masonería", aunque sea acuarianista, aunque se llame teósofo, o se auto-califique Caballero  Rosa-Cruz.

Leer libros de ocultismo, o teorizar bonito, eso lo hace cualquiera.                                        

Tener conciencia consciente de la sabiduría oculta es otra cosa.

La verdadera sabiduría oculta se estudia en los mundos internos.

El que no sabe salir en astral no sabe ocultismo.
AnteriorSiguiente