CAPITULO 6
JEHOVA. LUCIFER. CRISTO
Existe el hombre luciférico y existe el hombre
Edénico. El hombre luciférico derrama su semen. El hombre Edénico nunca derrama
su semen. La humanidad actual es luciférica. La antigua humanidad de las razas
Polar, Hiperbórica y Lemurica, fue la humanidad Edénica. El estado Edénico, es
un estado de la conciencia.
El estado luciférico es otro estado de
conciencia. Un hombre del Edem puede tener cuerpo de carne y hueso como
cualquier hombre.
Un hombre luciférico tiene cuerpo de carne y
hueso como cualquier hombre. Los estados Edénico y luciférico, son estados de
la conciencia. El Edem es el plano etérico. Cuando el hombre salió del Edem se
sumergió su conciencia en ciertos estratos atómicos o regiones luciféricas. Se
hundió el alma humana en sus propios infiernos atómicos y perdió sus poderes.
Esa fue la salida del Edem.
Así murió el hombre edénico y nació el hombre
luciférico.
Por ello fue que dijo el Señor Jehová: "De
todos los Árboles del Huerto podréis comer, menos del Árbol de la Ciencia del
Bien y del Mal, porque el día que de él comiereis moriréis.
En los gigantescos patios de los templos de la
antigua Lemuria, los hombres y mujeres se unían sexualmente para crear. El acto
sexual era dirigido por los Elohim. El hombre y la mujer se retiraban antes del
espasmo para evitar la eyaculación seminal.
Los Elohim solo utilizaban un espermatozoide, y
un gameto femenino para crear. Un espermatozoo, y un gameto femenino, para
crear. Un espermatozoo es tan infinitesimal, tan microscópico, que fácilmente
se escapa de nuestras glándulas sexuales sin necesidad de derramar el semen.
Así se reproduce el hombre edénico.
Así nacen hijos de la Inmaculada Concepción.
Esta es la Inmaculada Concepción. Lucifer tentó al hombre y el hombre cayó en
tentación. Lucifer es un mago negro de túnica color de sangre.
Lucifer cubre su cabeza con capacete rojo, como
los bonzos y Dugpas del Tibet oriental. Las fuerzas lujuriosas de los
luciferes, despertaron en el hombre la pasión animal. Entonces los hombres y
mujeres comenzaron a eyacular su semen.
Las tribus de Lemuria fueran por este motivo,
expulsadas de los templos.
El Kundalini que antes se levantaba victorioso
en el canal medular, bajó entonces hasta el hueso coxigeo y quedó encerrado en
el chacra muladhara. Se apagó la lámpara del templo y el hombre se hundió en
profundas tinieblas. Así murió el hombre edénico, y nació el hombre luciférico.
Cuando el hombre comió del fruto prohibido, dijo el Señor Jehová: He aquí que
se ha hecho uno de NOS conociendo el bien y el mal. Si el hombre no hubiera
comido del fruto del árbol del conocimiento se hubiera levantado hasta el
estado Angélico pero en perfecta inocencia. En el Edem éramos nosotros con
respecto al Señor Jehová lo que los dedos de la mano respecto al cerebro. Lucifer
nos dio a nosotros independencia.
El fruto prohibido nos hizo conscientes de la
ciencia del bien y del mal. Esta ciencia es muy profunda. Existe lo bueno de lo
malo y existe lo malo de lo bueno, en todo lo bueno hay algo de malo; en todo
lo malo hay algo de bueno. Entre el incienso de la oración también se esconde
el delito. Entre el perfume de la plegaria también se esconde el delito.
Hay mucha virtud en los malvados; hay mucha
maldad en los virtuosos. Aquel que conoce lo bueno de lo malo y lo malo de lo
bueno, recibe la espada terrible de la Justicia Cósmica. Los Ángeles conocen la
ciencia del bien y del mal. Los Ángeles son hombres perfectos. Los Ángeles
también salieron del Edem y volvieron al Edem, por eso son Ángeles. Los Ángeles
fueron hombres como nosotros. Salimos del Edem pero conocimos el bien y el mal.
Nosotros salimos del Edem, pero adquirimos
auto-independencia.
Jehová el gobernador del Edem dijo: De todos
los árboles del Huerto podréis comer, menos del árbol de la ciencia del bien y
del mal, porque el día que de él comiereis moriréis. Lucifer dijo a la mujer:
"No moriréis; mas sabe Dios que el día que comiereis de él serán abiertos
vuestros ojos y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal", y cuando el
hombre comió del fruto prohibido, exclamó Jehová: "He aquí el hombre es
como uno de Nos sabiendo el bien y el mal". Así adquirimos sabiduría, así
logramos auto-independencia, Así nos hicimos conscientes de la ciencia del bien
y del mal.
Ahora debemos volver al Edem para ser como Dioses,
conociendo la ciencia del bien y del mal. Ahora debemos volver al Edem para ser
Dioses. Tenemos que entrar al Edén por la misma puerta por donde salimos.
Salimos del Edem por la puerta del sexo, y solo por esa puerta podremos volver al Edem.
El Edem es el mismo sexo. Si queremos entrar al
Edem tenemos que volver al viejo sistema sexual del Edem. Tenemos que entrar
por la puerta del sexo, porque por esa puerta salimos; No existe otra puerta
para entrar al Edem, no existe otra puerta para salir del Edem. Por donde
salimos tenemos que entrar, esa es la Ley. El hombre se hundió en los infiernos
atómicos de la naturaleza, cuando salió del Edem. Si no hubiera sido por el
Cristo, hubiera sido para nosotros muy difícil salir del abismo.
Afortunadamente se nos envió un salvador, ese Salvador fue el Cristo.
Ahora tenemos que encarnar a Cristo en nosotros
para volver al PADRE. Nadie llega al PADRE sino por El HIJO.
Solo con la sangre redentora podemos lavar
nuestras vestiduras y vestirnos con ropas blancas para entrar al Edem,
exactamente por la misma puerta por donde salimos. A la suprema desobediencia
de Adam, se opuso la suprema obediencia de CRISTO.