CAPITULO 38
JESÚS EN EGIPTO
En la tierra de Egipto Jesús Ingresó como
estudiante de misterios en una pirámide, y una vestal de blanca túnica, le
entregó los primeros papiros para que estudiara.
Los árboles del Edem son dos: El árbol de la
ciencia del bien y del mal, y el árbol de la vida. El árbol de la ciencia del
bien y del mal es el sexo; el árbol de
la vida es el Ser. Toda verdadera doctrina cultural tiene que estudiar
detenidamente estos dos árboles, porque el estudio de un árbol con el olvido
del otro, da un conocimiento incompleto e inútil. ¿De qué sirve estudiar al Ser
si no conocemos el sexo? ¿De que sirve estudiar el sexo si no conocemos al
Ser?. Ambos árboles son del Edem y hasta comparten sus raíces.
Estas son las dos grandes columnas torales de
la Logia Blanca: Sabiduría y Amor. La Sabiduría es el árbol de ciencia del bien
y del mal y el amor es el árbol de la vida. En el Egipto se estudiaba a fondo
la doctrina de los dos árboles. La sombra fatal del árbol de la vida es el yo.
La sombra fatal del árbol del conocimiento es la fornicación. La gente toma las
sombras por la realidad.
El que acaba con el proceso del yo, realiza al
Ser en sí mismo.
El que acaba con la fornicación se convierte en
un Cristo. Jesús pasó por terribles purificaciones en el templo y un maestro lo
instruía diariamente. Cierto día al bajar por una escalera, fue tentado por una
mujer; Jesús salió victorioso porque venció a la tentación. El maestro fue
probado muchas veces, la lucha con el yo fue terrible. El Bodhisattva se había
caído en pasadas reencarnaciones, Jesús tuvo que levantar sus 5 serpientes
caídas. Las serpientes sexta y séptima son del maestro.
Ningún maestro se cae, el que se cae es el
Bodhisattva.
El Bodhisattva es el alma voluntad, (alma
humana) El alma humana está vestida con los cuatro cuerpos de pecado, que son
físico, Etérico, astral y mental. La culebra de cada uno de estos cuatro
cuerpos de pecado estaba caída y Jesús tuvo que levantarlas.
La quinta serpiente es del alma humana también
estaba caída y tuvo que levantarla. Había reencarnado millares de veces en
nuestra tierra y se habla caído. El hijo de Dios estaba lleno de gloria, pero
el hijo del hombre estaba caído y se levantó. El hijo de Dios es el Cristo
interno de todo hombre que viene al mundo.
Jesús estudió en el colegio de iniciados. Un
tenebroso personaje de la sombra hacía guerra a los iniciados de Egipto, por
aquellos tiempos pero los iniciados se mantuvieron firmes en la LUZ.
Un instructor le enseñó a Jesús los grandes
misterios del sexo.
Había dentro de la pirámide una regia cámara
nupcial, en esa cámara del templo. Jesús practicó magia sexual con su mujer,
esa mujer sacerdotisa era una mujer blanca, de cabellos rubios y hermosa alma,
que era una altísima iniciada del templo. Jesús fue un hombre y un Dios; como
hombre fue completo y tenia su mujer.
Durante el trance de magia sexual. Jesús
vocalizaba las silabas sagradas en el siguiente orden: In... rrrrriiii; En...
rrrrreeee; On... rrrrrooooo; Un... rrrrruuuuu; An... rrrrraaaaa.
El maestro vocalizaba estas silabas sosteniendo
el sonido largamente sobre cada una de las letras de las silabas In-ri, En-re,
On-ro, Un-ru, An-ra, alargando el sonido de cada letra. El mantran INRI
despierta el sexto sentido situado en el entrecejo, entonces el hombre puede
leer el pensamiento ajeno, y ver todas las cosas de los mundos internos. El
mantram ENRE despierta el oído mágico, entonces el hombre puede oír a
miles de leguas de distancia y puede escuchar las voces de los mundos internos.
El mantram ONRO tiene el poder de abrir la intuición situada en el
corazón; La intuición es el séptimo sentido y reside en el corazón y en la
glándula pineal, esta es la voz del silencio en el corazón, en la glándula
pineal es la polividencia, o visión intuitiva, el intuitivo todo lo ve y todo
lo sabe, es omnisciente, es poderoso. El mantram UNRU nos despierta el
sentido de la telepatía, y entonces podemos percibir los pensamientos de las
gentes a distancia, está situado arriba del ombligo en el plexo solar. El
mantram ANRA nos despierta los chacras pulmonares, con los cuales
recordamos nuestras pasadas reencarnaciones. Estos sentidos parecen flores de
loto en el cuerpo astral.
Jesús hizo girar estas flores de
loto durante la magia sexual.
En esos instantes el hombre y la mujer
sexualmente unidos están llenos de electricidad y fuego cósmico; ese es el
preciso instante para despertar el Kundalini y hacer girar los chacras, discos
o ruedas magnéticas del cuerpo astral. Con la fuerza sexual podemos despertar
todos los poderes del cuerpo astral.
Con la fuerza sexual nos convertimos en
Ángeles. También vocalizaba el maestro el gran mantram AUM, este mantram se
vocaliza esotéricamente AOM; Se abre bien la boca con la A se redondea con la O
y se cierra con la M. Todo se engendra con la A, se gesta con la O y nace con
la M. El que quiera nacer tiene que entrar al vientre de una mujer para tener
derecho a nacer.
Cada letra del AOM hay que alargarla en forma
sostenida. El mantram IAO también era vocalizado por el maestro Jesús durante
el trance de magia sexual. Jesús sabia retirarse a tiempo para evitar la
eyaculación seminal, así despertó todos los poderes ocultos.
El mantram IAO se vocaliza, articulando
largamente cada una de las vocales por separado, sin unirlas. IAO tiene
el poder de despertar la serpiente sagrada. Jesús supo amar a la mujer y así
despertó el fuego sagrado del Espíritu, y recorrió las 33 cámaras sagradas del
templo. Dios resplandece sobre la pareja perfecta. No hay nada más bello que la
mujer; los goces del amor nos convierten en Dioses. Cuando la mujer sabe amar
se convierte en Diosa. Cuando el hombre sabe adorar se convierte en Dios.
La pasión carnal tiñe el aura de un color
sangre sucia y cuando dominamos la pasión entonces ese color se transmuta en
color rosa encarnado.
Es mejor querer que teorizar; es mucho mejor
adorar, amar y besar que leer complicadas teorías. Empero matad al
“Satán".
Goethe dijo: "Toda teoría es gris» y solo
es verde el árbol de doradas frutas que es la vida".